Dia de la mujer

En esta semana uno de los temas más buscados, leídos y comentados es el día internacional de la mujer. Para empezar, les recuerdo en breve algunos datos históricos de más de un siglo de lucha de la mujer por participar en igualdad con el hombre en la sociedad en todos sus ámbitos, y desarrollándose íntegramente como persona.

El 28 de febrero de 1909 se celebró en Estados Unidos el “Día de las mujeres socialistas”. En agosto del 1910 se reunieron en Copenhague algunas de ellas, con alrededor de 100 mujeres de 17 países y juntas determinaron celebrar el Día Internacional de la Mujer el siguiente 19 de marzo, es decir en 1911. Lamentablemente unos días después de esa primera celebración oficial, el 25 de marzo de 1911, murieron 146 jóvenes mujeres trabajadoras, siendo quemadas vivas dentro de una fábrica en Nueva York debido a que eran encerradas en la fábrica mientras trabajaban,  y no pudieron escapar al presentarse el incendio. Unos años más tarde, mientras aún sucedía la primera guerra mundial, en  1917 se presentaron varias revueltas en Rusia en contra de la guerra, y a favor de las mujeres trabajadoras y sus derechos (ellas debieron incorporarse para mantener sus familias mientras sus compañeros luchaban y morían en la guerra). Una serie de huelgas y revueltas terminaron el 8 de marzo de 1917, y este día, después de ser reconocido en Rusia, finalmente fue el escogido por la ONU como el Día Internacional de la Mujer.

Mujeres desesperadas…

 

CUIDADOS DEL SUELO PÉLVICO

 

       ¿Y por qué se me ocurre a mí que el suelo pélvico tiene algo que ver con el día de la mujer?   Pues bien, lamentablemente el suelo pélvico (igual que la mujer) ha sido por siglos, tratado -o maltratado- como un simple objeto sin dueño:  violado, lastimado, descuidado, e incluso herido con premeditación y alevosía (igual que a la mujer). Ha sufrido la ablación o mutilación genital femenina en ciertos grupos, como se le mutilaba a la mujer su derecho a tener voz y voto durante mucho tiempo. Ha sido ignorado, como la mujer.

Las mujeres llevamos  más de un siglo de lucha por nuestros derechos. De la misma manera tenemos que hacer una revolución para defender el cuidado de esta delicada parte del cuerpo. (OJO: los hombres también tienen suelo pélvico, pero por lo general su disfunción afecta más a las mujeres).

Suelo pélvico visto desde dentro del abdomen.            Imagen fisiolmr.com

       ¿Qué es? El suelo pélvico es toda la zona muscular, ósea y ligamentosa que sostiene y apoya los órganos pélvicos como la vejiga, el útero y el recto. Si esta zona está bien cuidada, da el soporte fisiológico normal, y los órganos pélvicos estarán bien ubicados,  permitiendo una vida social, afectiva y sexual adecuada y funcional.

Por lo general nadie se entera -al menos en público- de lo que le sucede, pero si no se cuida adecuadamente, afecta seriamente el desarrollo personal de una mujer.

Cavidad Pélvica con sus órganos, y Suelo Pélvico

 

       El suelo pélvico, también llamado perineo o periné, es, a nuestra fecha, motivo de vergüenza, posiblemente por causas religiosas y  tradicionalistas. A pesar de que hace parte de la  salud uroginecológica de la mujer, muchas de ellas no se atreven a comentarle sus problemas a su profesional de salud más cercano.

       Los síntomas de la disfunción del suelo pélvico pueden llegar a ser muy molestos. Imaginen el tener incontinencia urinaria o fecal (no poder contener la orina o las heces al toser o estornudar), problemas en las relaciones sexuales (anorgasmia o no presencia de orgasmo, dispareunia o dolor durante las relaciones sexuales), o tener prolapsos vesicales, rectales o uterinos.  Un prolapso es el desplazamiento de un órgano fuera de su posición original, y en este caso, es el descenso y salida de los órganos pélvicos por debilitamiento de la musculatura de soporte, hacia el exterior de la cavidad pélvica. Se estima que 9 de 10 mujeres presentan alguna faceta de esta dolencia durante su vida. Imaginen tener que pensar en ponerse un producto absorbente para salir, o definitivamente cancelar la vida social (el sólo hecho de ir a un banco, no necesariamente hablo de irse a una fiesta) por la imposibilidad de permanecer seca y tranquila. Bueno, pues todos estos problemas afectan el desarrollo integral de una mujer como persona activa en la sociedad.

Salida del bebé por el canal del parto.

Sólo en los últimos años se le ha empezado a dar la importancia que merece: como vía de llegada de cada ser humano al mundo, el canal del parto le da la bienvenida a todos los nacidos por parto natural.

       Factores de Riesgo de daños en el Suelo Pélvico: embarazo, parto, tos crónica (asma, bronquitis crónica), deportes de impacto y de salto, obesidad, estreñimiento, menopausia, trabajos en los que se carga mucho peso o se hacen esfuerzos desmedidos, así como el realizar ejercicios que aumenten la presión de la cavidad abdominal, como los ejercicios abdominales tradicionales.

El siguiente video contiene las recomendaciones para toser o estornudar contrayendo la musculatura de manera adecuada, y prevenir lesiones en el suelo pélvico.

La buena noticia es que el suelo pélvico ¡se puede reeducar!  Según el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid (CPFCM), cada vez más mujeres acuden a la fisioterapia para tratarse problemas de suelo pélvico. Se estima que por lo menos un tercio de las mujeres adultas padecen de problemas en esta área de su cuerpo.

Existe un área de la fisioterapia enfocada a problemas de suelo pélvico, o fisioterapia uro-ginecológica.  Las actividades de fisioterapia más importantes que se realizan en esta área son: diagnóstico fisioterapéutico, educación e información a las pacientes, re-educación de la musculatura del suelo pélvico y vejiga, electroestimulación, biorretroalimentación (biofeedback) y ejercicios abdominales hipopresivos, entre otros.

Entre los ejercicios recomendados, los más populares son los ejercicios de Kegel, apellido de uno de los primeros ginecólogos que se preocupó por el fortalecimiento del suelo pélvico. El siguiente video los explica para embarazadas, pero igual deben  hacerse aunque no haya embarazo, para fortalecer los músculos del periné.

Por otra parte, siempre he dicho a mis pacientes que es mejor hacer retroversiones pélvicas correctas, que aquellos interminables y difíciles abdominales de la mayoría de  gimnasios, en los que curvan el cuerpo hasta sentarse, pues al aumentar la presión intra-abdominal, empujan los órganos internos hacia abajo, produciendo debilidad en el suelo pélvico.

Ultimamente también se ha oído mencionar mucho los ejercicios abdominales hipopresivos, creados y descritos por el Dr. Caufriez. Hace unas semanas llegó a mí el enlace de un video en el que se compara el suelo pélvico de una mujer nulípara (no ha tenido hijos) haciendo abdominales tradicionales, con el suelo pélvico de la misma mujer haciendo abdominales hipopresivos. Puede parecer un poco fuerte, pero es muy útil para comprender la diferencia de la presión en las vísceras empujándolas hacia abajo. Si deseas verlo dale click al siguiente enlace:

Abdominales tradicionales VS Abdominales hipopresivos

Para saber más sobre ello, visita la entrada del fisioterapeuta David Aso Fuster en la página del fisioterapeuta Raúl Ferrer, en Fisioterapia en Atención Primaria.

Otras páginas, como la de la Fisioterapeuta -especializada en Obstetricia y Uroginecología- Carolina Walker, y la de “Centrada en ti” contienen videos e información sobre opciones para las afecciones del suelo pélvico.

No esperes al próximo día de la mujer para preocuparte por la salud de tu suelo pélvico. Empieza ahora, y si tienes algún síntoma que te preocupe, consulta a tu médico o fisioterapeuta. 

feliz dia de la mujer